Devoción, superstición y hospitalidad en el umbral
Las puertas concentran gestos invisibles: rezos breves antes de salir al campo, ramos bendecidos el Domingo de Ramos, cintas de procesión y colores asociados a virtudes. Azul para amparo maternal, verde para esperanza que no cede, rojo para fervor que enciende reuniones. Estos códigos conviven con trucos protectores y costumbres de bienvenida. El primer crujido del picaporte anuncia que la casa dialoga con el mundo y decide su tonalidad de encuentro.